
Gerenciar una agencia: ¿cosa de locos?
24/10/2025Entablar y cultivar relaciones de largo plazo con los clientes constituye el corazón del branding, ese conjunto de acciones relacionadas con el posicionamiento, el propósito y los valores de una marca. Al fin y al cabo, los clientes son los voceros de nuestra compañía, hablan por nosotros, nos recomiendan a través del “boca a boca”, inciden de manera directa en la construcción de nuestra reputación. A continuación 6 consejos que te ayudarán a fidelizar a tus clientes.
1.
Escoge bien a tus clientes
No podemos darnos el lujo de terminar en malos términos la relación con un cliente. Por eso es importante tener el suficiente olfato para elegirlo. Es mucho más costoso conseguir clientes de cero que cultivar las relaciones con los existentes.
2.
Una buena comunicación
Es necesario establecer, desde el primer día, una comunicación clara y fluida con el cliente, determinando cuáles serán los cimientos que sostendrán el diálogo y la relación.
3.
Mi cliente es mi mejor amigo
Hay que saber escuchar y conocer, de manera concienzuda, sus necesidades y motivaciones y brindar al cliente la certeza de tener toda la intención de querer hacer equipo con él, trabajar a su lado hombro a hombro en pro de un mismo objetivo.
4.
Dar la milla extra
Nuestro cliente debe sentir (realmente sentir) que ese camino compartido es un camino de placer, lo cual debe reflejarse en nuestra actitud, sonriente, alegre, dispuesta a servir y a dar la milla extra. Esa disposición que adoptemos el cliente la sabrá agradecer, pues reconocerá que cuenta con un verdadero aliado.
5.
Compromiso, palabra mágica
El sentido del compromiso nos llevará a un pleno involucramiento en el día a día a lo largo del proyecto y en la consecución de los objetivos trazados por y con el cliente. En el proceso es necesario que transmitamos toda la pasión que nos suscita el mismo, dejar a un lado aquellos inconvenientes actitudinales que pueden entorpecer una buena relación, y mostrarnos receptivos, empáticos y flexibles.
6.
Decir hasta luego, no decir adiós
Una vez terminado el proyecto y habiendo expresado al cliente la satisfacción y el placer que nos reportó trabajar con él, es conveniente mantener, de alguna manera, el contacto, así sea enviando un correo electrónico o haciendo una llamada telefónica. Nunca sabremos cuándo la rueda vuelva a girar y ese cliente quiera golpear de nuevo en nuestra puerta.






